La importancia del título y el primer párrafo
Si desea obtener éxito en la publicación de tus artículos, debe cubrir de manera adecuada todos y cada uno de los componentes de tu artículo, no olvide que éste será para usted como una carta de ventas. Por eso, considere todos sus elementos, de arriba hacia abajo, en orden cronológico, y en detalle. Hoy nos ocuparemos de la parte superior del artículo, es decir, del título y de su introducción.
Muchas veces su artículo aparecerá solo o casi solo en una página web. ¿Y cuál es, entonces, la diferencia entre tu artículo y cualquier otro escrito o contenido web? Pues que al verse en la web su artículo tendrá algo que otras páginas web no tengan: un título y un párrafo de introducción. Y esto es una regla rígida: su artículo, en calidad de carta de ventas, debe tener un buen título y un MUY BUEN primer párrafo de introducción que atrape al lector y lo impela a leer más. Éstos serán los primeros que sus lectores y prospectos vean cuando lean tu artículo. Será la primera impresión que se lleven sobre usted y sobre lo que tiene para ofrecer. Un artículo con un mal título o con una mala introducción será como una película con una pésimos actores. Pocos desearán seguir viendo…
Es muy probable que tu cabecera, formada por el título y la introducción, sea como un anuncio para tus clientes potenciales. Por eso debe captar su atención o, de lo contrario, muy probablemente no leerán el resto del artículo. Esto es ESENCIAL: la cabecera es el éxito o el fracaso del artículo, desde el principio.
Para que siga interesado, promete al lector un beneficio derivado de la lectura del artículo. Hazle ver que será mejor para él o ella si lee el resto del texto. También puedes colocar en la introducción algo que el lector no sabía antes, una promesa, una introducción dirigida directamente al nicho de mercado que va a leer tu artículo (si es que sólo deseas lectores bien segmentados), una cita o dato curioso o una frase demandante.
Una cabecera curiosa puede incluir una pregunta inquietante y llamativa, pero se deben tener ciertos cuidados: ni utilizar recursos que insulten la inteligencia del lector, ni usar frases que lo hagan a uno aparecer como un autor que intenta ‘pasarse de listo’. Con respecto a las introducciones demandantes, es bueno que muevan al lector a acción desde el principio, pero se debe ser cuidadoso con el tono. Si estés demasiado imperativo podría causar el efecto contrario y ahuyentar al lector del artículo.
Sin duda, lo que empieza bien tiene más probabilidades de continuar bien. Y, como la primera impresión es lo que generalmente cuenta, no olvides causar una excelente impresión en tus lectores al redactar tu próximo artículo. Esto facilitará que se sientan motivados a leerlo hasta el final.
Gerardo Montoya
Director de Artículos
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