Mis vacaciones han terminado y he regresado a trabajar. Las he disfrutado mucho, pues tuve la oportunidad de acompañar a mi familia a Ixtapa, una playa mexicana que vale la pena visitar. Sobre todo, lo que más disfruté fue poder compartir unos días con mis hermanas y mis padres. Hace 8 años que no nos podiamos reunir juntos para vacacionar todos en mi familia. Este viaje me puso a reflexionar sobre cómo ha cambiado mi vida en estos 8 años.
Imaginar, planear y hacer
Por fin, he regresado frente a la computadora a seguir con el trabajo que más me apasiona. Imaginar, planear y llevar acabo. Lo que más me encanta de mi trabajo en Editum, como redactor y como director, es imaginar. Pero sobre todo, poder hacer lo necesario para lograr lo que imagino. Poder pensar proyectos y trabajar para materializarlos, es una de las cosas que más satisfacción personal me dan. Es un proceso de aprendizaje continuo y enriquecedor.
Hace 8 años, también imaginaba. Sin embargo, no encontraba la manera de poder materializar lo que quería. Todo quedaba en una gran nebulosa de frustración, pues no sabía por dónde empezar. Esto me estresaba y me desanimaba mucho, pues sentía que era imposible llevar a cabo mis proyectos.
En estos 8 años, una de las lecciones más valiosas que he aprendido ha sido el utilizar las herramientas que tengo cerca de mí. Creo que el gran problema que tuve al no poder realizar lo que imagina, es que desestimé el valor de las oportunidades y herramientas que tuve cerca, sea porque no lo quise ver o porque estuve muy ocupado divagando lejos. Mucha gente no puede otorgar el valor real a las cosas y personas que tiene cerca, justo porque las da por supuesto, de manera inconciente.
He aprendido que las oportunidades más grandes de la vida están frente a uno mismo, el tema es verlas sin desestimarlas. Creo que es improtante valorar las cosas y a las personas, no como supuestos; sino como aportes a la vida personal. Entonces la vida se dimensiona por la riqueza que uno tiene a su alrededor.
El primer paso para todo, es empezar.
Creo que el primer paso para poder llevar a cabo lo que uno imagina y planea, es empezar utilzando las herramientas que uno tiene a su alrededor. Por más absurdo que suene, empezar algo es una de las cosas más díficiles en la vida; pues requiere que ese “inicio” se sostenga en el tiempo. Empezar algo no es hacer por 1 día, 1 semana o 1 mes. Esa es una ilusión tramposa y no es verdaderamente un comienzo. Empezar algo es un compromismo, es crecer ( y hacer crecer). Comenzar un nuevo proyecto, sea cual sea, es un acto de creativo que siempre implica disciplina para poder sostenerlo en el tiempo y que no quede inconcluso.
Empezar es llevar a cabo lo que uno imagina, utilizando las herramientas que tiene a su alrededor, para poder así ver crecer sus proyectos; y entonces, poder decidir empezar de nuevo.
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Me agrado mucho este articulo pero sobre todo me encanto el que hayas crecido con pasos firmes y seguros y sobre todo que puedas ver algo que mucha gente no lo persive como el saber que las oportunidades llegan continuamente a tu vida cuando tu eres un buscador del conocimiento, pero hay que saber verlas e interpretarlas para poder lograr tus objetivos.
Ademas es un gran logro el comprometerse consigo mismo para obtener un crecimiento continuo.
Felicidades.